Rompamos el silencio

AnaisÉstos son tan solo los datos “provisionales” de las mujeres víctimas de violencia de género en el presente año…pincha aquí Raton

Lamentablemente, no serán los definitivos aunque aún nos quede la esperanza de que sean muchas las que se conviertan en supervivientes capaces de romper su silencio con el coraje que suscita el miedo a encontrarse en un callejón sin salida.

En España, el Ministerio de Interior, a través de la Secretaría de Estado de Seguridad y su Gabinete de Coordinación y estudios, publicó en septiembre de 2017 todas las estadísticas desglosadas según la distribución territorial y qué cuerpo policial intervino, teniendo en cuenta el nivel de riesgo de los números de casos activos, inactivos o en espera. Dichas estadísticas se llevaron a cabo a través del Sistema de seguimiento integral en los casos de violencia de género (VIOGÉN). Si quieres consultarlas, pincha aquí Raton

Asimismo, según el estudio realizado por la Secretaría General de la Organización de Naciones Unidas, la generalización y el alcance de la violencia contra las mujeres evidencian el grado de discriminación de la que aún son objeto. Por ello, las  formas de combatirlo han de ser promover la igualdad y el empoderamiento de la mujer así como velar por el pleno ejercicio de  sus derechos humanos. Ciertamente, toda la humanidad saldría beneficiada si se pusiera fin a este tipo de violencia porque, aunque se han logrado grandes progresos en el marco internacional, han surgido nuevas formas de violencia causantes de retrocesos muy significativos.

No podemos olvidar que existen diversas formas de violencia contra la mujer (física, sexual, psicológica, económica). Unas cobran más importancia y otras la van perdiendo a medida que la sociedad va experimentando progresivamente reestructuraciones económicas y transformaciones culturales. Por ejemplo, las nuevas tecnologías han generado nuevas formas de violencia, como el acoso por internet o por teléfonos móviles. Por otro lado, tanto la “trata” internacional como la violencia empleada contra trabajadoras emigrantes  trascienden las fronteras nacionales.

Sin duda, las mujeres han sido siempre el blanco de la violencia en diversos contextos (familia, comunidad, custodia del Estado, conflictos armados) y, en muchos casos, esa violencia es una constante en sus vidas desde antes de nacer hasta la vejez. También están muy generalizadas prácticas tradicionales atroces tales como el matrimonio precoz y forzado y la mutilación genital femenina.

Pero la forma más común de violencia experimentada por la mujer en todo el mundo es la violencia ejercida por su pareja en la intimidad (a veces culmina en su muerte) con consecuencias de largo alcance tanto para sus hijos (trastornos de conducta, bajo rendimiento escolar) como para Ella y la sociedad porque afectará a su salud y disminuirá su capacidad para obtener ingresos y participar en la vida pública.

Entonces, ¿la violencia contra la mujer es inevitable? ¡Por supuesto que no!

Puede reducirse  con  voluntad política, educación en igualdad y suficientes recursos.

Y en El Gaona”, los alumnos y alumnas de todas las modalidades de Enseñanzas para Personas Adultas, han estado con ELLAS para manifestarles su apoyo mediante el acto celebrado el viernes, 24 de noviembre de 2017 en la sala  Cripta del instituto.

El jefe de estudios, D. Rafael Maldonado Majada, inició el acto con una llamada a la reflexión que fue reforzada con la proyección de un vídeo corto, con mensajes cortos, serenos y, a la vez, muy certeros. A continuación, Karim, Sanae y Farah (ESPA-P) leyeron  un Manifiesto de compromisos en nombre de toda la Comunidad Educativa.

Esa misma mañana, habíamos despertado con la noticia en los informativos…

Katharina, alemana de 35 años, había sido cruelmente asesinada de un disparo por su pareja sentimental.