Viaje a Madrid de 2º Bachillerato de Adultos

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Xuejing, Lucía, Amanda, Miriam, Dani, Oli, María José, Carlos, Nacho, Mariam, Fran, Gija, Francisco, Jesús, Emilio, Manolo, Miguel, Jon, Hayat, Rocío, Yasmin, Cristina Y Paco. Además del Gaona que nos une, estos tres días que compartimos en Madrid, el 22, 23 y 24 de febrero de 2018, quedarán en nuestra memoria para siempre como profunda experiencia vital.

23 personas de distintas procedencias, edades e incluso culturas, la potencialidad de crear algo juntos en total respeto mutuo y hacia la belleza que contemplamos. Para algunos era la primera visita a la capital, para todos, la oportunidad de disfrutar aprendiendo unos de otros. Y sobre todo convivir, escucharnos.

Paco, experto guía, nos condujo sabiamente por el Palacio Real y el Madrid de los Austrias. Eso fue el primer día, después de llegar: El pasado glorioso –y no tanto- de nuestro país materializado en edificios y calles cuya historia iba siendo desgranada por el propio Paco y por todos los que aprovechan sus clases y las de Rafa y Lola. ¡Se ve poso histórico en el Gaona!

El kilómetro 0 de la Puerta del Sol sirvió de punto de despegue para que cada uno explorara la ciudad y su noche. Algunos incluso nos aprovechamos de la oferta cultural gratuita de la Villa, pues pudimos bailar al ritmo del soul y el funky de un grupo bastante bueno en uno de los garitos nocturnos del Centro. Mientras, otros se bebían una ¡leche de pantera! caída del cielo…..

La mañana del segundo día la dedicamos a visitar el Museo Arqueológico Nacional; nuestra Yasmin pudo contemplar vestigios de sus ancestros egipcios…. Aunque el cansancio se iba notando (¡la noche es muy mala!), todos gozamos con nuestro patrimonio prerromano, impresionantes las Damas de Elche y de Baza, o con el Efebo de Antequera; algunos revivimos el nacimiento mítico de Hércules en las vasijas griegas, tan pequeñas pero que nos hablan tanto……..

La preciosa tarde de sol estuvo dedicada al Retiro. Muchos queríamos montar en las barcas del estanque: nos repartimos en varias y aquel fue uno de los momentos gloriosos del viaje; más que un paseo era un combate naval. Fue evidente que algunos no hemos nacido para remar, afortunadamente hay gente muy diestra que nos llevó a buen puerto.

Y cómo no, luego un paseo ante Neptuno y Cibeles, con tantas resonancias futbolísticas….. Emoción y admiración ante la grandiosidad del atardecer madrileño.

En la noche íbamos a ir tranquilitos….. ¡Menos mal! Porque algunos se comieron un chuletón de concurso, y otros acabaron cantando y bailando en un karaoke.

El último día fue cuando visitamos el Museo del Prado. Tanta inmensidad puede agobiar si no se planifica un recorrido concreto y, una vez más, disfrutamos de la experiencia y sabiduría de Paco: nos explicó las salas del Bosco, Velázquez y Goya. Aprendimos que ya mucho antes de nuestra época hubo artistas que se salían genialmente de las normas fijas para crear su propio mundo, incluso aprovechando relatos tradicionales como la mitología o los textos bíblicos. Toda una llamada para nosotros.

Después de comer algunos volaron al Santiago Bernabéu, pues tenían entradas para un Real Madrid-Alavés (4-0). Fue una suerte que coincidiera así y pudieran vivir la tremenda ilusión de ver un partido allí. Los demás entramos al Museo Reina Sofía a ver el Guernica de Picasso, nuestro paisano y compañero de aulas. Más que expresar con palabras, se trata de sentir el horror de la guerra y el grito por la paz que transmite.

Y desde allí, por la Carrera de San Jerónimo, pasando por el Congreso de los Diputados, rumbo al hostel para recoger los equipajes y despedirse de Madrid.

Para nadie de los que estuvimos allí será, probablemente, la última vez que vamos. Pero sí es único e irrepetible el haber coincidido los 23. Gracias al Gaona que nos ha suscitado conocernos.

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